Una nueva vida

El lápiz se enfrentaba a
un reto distinto, ya no tenía el respaldo de su goma, en su recorrido por la
vida entre excesos y necesidades, había borrado parte de sus huellas y ahora se
encontraba solo.
Debía escribir lo que le
quedaba de mina y se daba cuenta que su orgullo inicial, su fachada brillante y
su remate corrector se habían desvanecido.
... Al acercarse
al papel se sintió inseguro, su estructura tembló, estaba agobiado, ¿Cómo
escribir con firmeza?, no cometer errores, ¿Cómo tener una letra legible?,
¿Cómo imprimir suspicacia e ingenio al contenido?, todo esto sin la mitad de si
mismo.
Su mundo era complejo, dependía de cada trazo que
daba, pasaba por las manos de los nóveles estudiantes hasta las de los mas insignes
profesionales, y he aquí, acorralado en la bacanal de su existencia, sabía que
una curva, un término caído, una letra montada lo delataría, porque como si
fuera poco, aparte de su uso común también pendía sobre él, el estudio del
estilo que descubría en cada trazo al obseso, al oscuro, al cruel…y muchos mas
rasgos de personalidades turbias.
Siempre práctico, el sacapuntas, mientras lo
acicalaba lo aconsejó, recordándole que todavía le quedaba mucha mina por
vivir.
Lo pensó y antes de volver al papel, corrió por su
vida hasta una librería, se compró una nueva goma, de un color y forma, que
resaltaba su esencia, ahora ya podía enfrentarse a su reto, estaba listo.
Lástima que después de su gran odisea y a mitad de
camino entre su sueño y su destino un niño lo partió en dos para compartirlo
con un amigo.
Ah! No era el final después de todo, solo se
dividió como las células y todo comienza, hay una mitad de lápiz buscando su
goma y una nueva mano escribiendo su historia.
"El lápiz es la memoria del genio"
María Ramos
No hay comentarios:
Publicar un comentario